Tres alcaldes (e) contrataron $19 mil millones en medio de la peor crisis económica de la historia de Armenia. Cerca de 850 contratistas. ¡Hoy, no se sabe cómo les van a pagar!

 

  • Si la ciudad estaba aterrada con los ya sonados casos de apropiación de dineros y corrupción en diferentes frentes, que llevaron a dos ex alcaldes a la cárcel en el mismo año, ahora el desgreño administrativo es la fresa que le faltaba a ese pastel en la capital quindiana

En Colombia se suelen confundir los términos o mejor, estigmatizarlos, incluso “macartizarlos”. En otras palabras, se les da un significado distinto al que realmente tienen. Se manipulan.

“No tenía de otra”; “era mi deber”; “la administración no se podía parar”, “eso no tiene nada que ver conmigo, eso estaba delegado; “eran procesos que ya venían de atrás”; “no soy el responsable de eso”, “no es posible controlarlo todo” o “no es culpa mía”, entre otras, son las frases que con frecuencia argumentan los ordenadores del gasto para justificar sus actuaciones o las de sus subalternos, relacionadas con la contratación, especialmente, cuando en sus instituciones públicas se les va la mano, y se comprometen recursos que después no hay de dónde sacarlos para cumplir.

¿Irresponsabilidad?

¡De entrada hay que aclarar los términos!

La irresponsabilidad se refiere a la incapacidad y falta de voluntad de una persona para cumplir con una obligación, compromiso o tarea asignada de forma voluntaria e ineludible.

Irresponsabilidad también es la consecuencia, que se asume, de haber llevado a cabo algún acto sin considerar previamente sus resultados. Por ejemplo, conducir bajo los efectos del alcohol, emitir juicios de valor sin tener conocimiento de todo lo ocurrido, y para el tópico que ocupa a esta nota periodística: no tener la conciencia de evitar “empeñar” a la ciudad en una cruzada de firma de acuerdos contractuales, como si no hubiera pasado nada, a sabiendas de sobra, que las finanzas estaban siendo afectadas en grado superlativo.

Tres alcaldes de Armenia encargados que fueron nombrados o ejercieron el cargo, desde que el titular se fue para la cárcel parece ser, están inmersos en actos irresponsables y que ojalá no lleguen a rayar con la corrupción, por su bien y el de la ciudad.

Esto fue lo que pasó en cinco meses…

Para ser mucho más exactos LOS JUANES se dio a la tarea de escudriñar los datos puntuales de la contratación de los últimos cinco meses, para que las responsabilidades las asuma cada uno, como debe ser. El equipo periodístico de este portal leyó uno por uno los objetos contractuales, y lo siguiente fue lo que encontró…

Antes de ir con los detalles, en gracia de discusión, se leyeron con atención los casos de licitaciones públicas, selecciones abreviadas, concurso de méritos, menor cuantía y desde luego, la contratación directa, esta última, la modalidad preferida en la administración pública colombiana.

Como consecuencia de semejante lío financiero en el que está sumergida la ciudad, tras la pérdida de 22 mil millones de pesos del impuesto de valorización, que fueron a parar a los bolsillos de particulares, gracias a un entramado criminal liderado por el esposo de la ex alcaldesa Luz Piedad Valencia Franco (hoy en la cárcel), además de la pérdida de la confianza del contribuyente en Armenia, se supone, se asume, se intuye, que cada mandatario encargado durante los meses anteriores (Sandra Herrera, Gloria Cecilia García y Álvaro Arias Young) haría lo posible por solucionar los problemas de credibilidad y que daría lo mejor de sí para evitar algo aún peor, mientras llegaba un alcalde en propiedad. Todo por el bien de la ciudad.

Pero las cifras, que no mienten, dicen otra cosa…

¿Se dijo una cosa, pero en realidad se hizo lo contrario?

Cualquier persona creería que lo que había que hacer primero era amarrarse los pantalones, apretar los dientes, detener el desangre, ser austeros, implementar una economía de guerra, doblegar esfuerzos, concientizar a los funcionarios de planta y pedirles el favor de ayudar, solamente contratando lo mínimo, pero lo que se hizo, al parecer, fue totalmente opuesto.

Si bien se hicieron anuncios públicos y se rasgaron las vestiduras advirtiendo que no se iban a tolerar despilfarros y que solamente se contrataría lo estrictamente necesario, del dicho al hecho, si hubo mucho trecho.

Carlos Mario Álvarez, ex alcalde de Armenia

Hay que ser justos. Si bien se redujo en un porcentaje importante la contratación de personal, lo cierto es que el nivel de gasto de Carlos Mario Álvarez (también detenido por presuntamente apropiarse de $6 mil millones para financiar su campaña) no es la mejor base para comparar, porque a pesar de la ley de garantías, el ex alcalde contrató en forma exagerada, desde el 1 de enero de 2018 hasta el día de su captura (29 de abril de 2018) $60.088 millones a través de 1.573 contratos, más del 90% correspondió a personal bajo la modalidad de prestación de servicios, según datos oficiales obtenidos del Sistema Integral de la Auditoría General de la República, que posteriormente fueron re confirmados con fuentes del Departamento Administrativo de Fortalecimiento Institucional del CAM, solamente en lo que tiene que ver con el municipio de Armenia (administración central).

Según la Auditoría General de la República, durante el 2018, el ex alcalde Carlos Mario Álvarez habría autorizado a través de delegaciones, comprometer recursos por más de $60 mil millones (1.573 contratos), la mayoría personal temporal.

Los mismos funcionarios que son de carrera administrativa, denunciaron en su  momento, que nunca habían visto tanta gente “trabajando” en el CAM. “no teníamos ni donde sentarlos”, aseguró el informante.

Los señalamientos de excesiva contratación se hicieron públicos en medio de la campaña electoral para el Congreso. Los candidatos que pusieron el grito en el cielo, en su momento, argumentaron que esos contratistas tenían una potencial misión: intentar reelegir a Luciano Grisales Londoño en la Cámara de Representantes, y tal parece que lo lograron, toda vez que el legislador regresó al capitolio con más de 29 mil votos, algo sin precedentes para la última década. Hechos que deben ser comprobados por las autoridades, según las denuncias.

Los otros tres alcaldes encargados (Sandra Herrera, Gloria García y Álvaro Arias Young) suscribieron (directamente o por delegación) solamente en el edificio del CAM,  desde el 30 de abril hasta el 20 de septiembre de 2018, un total de 992 contratos por valor total de $19.157 millones.

Entre los tres mandatarios encargados comprometieron recursos superiores a $19 mil millones (992 contratos), más del 90% en promedio, contratistas.

Se deben aclarar dos cosas: la primera, que nadie pretendía que se parara la administración, desde luego, para eso es un alcalde, pero también es cierto que más del 90 por ciento (en promedio) de esos contratos fueron de personal temporal (renovado o nuevo). Segundo, hay que hacer la salvedad, que los datos publicados a continuación no incluyen la contratación de las demás entidades descentralizadas del municipio (Corpocultura, Empresas Públicas de Armenia, Amable EICE, Imdera, Redsalud, Edua, y todas las instituciones educativas de la ciudad, entre otras), las que también dependen directamente del alcalde de turno. De analizarse en cuenta el volumen de contratistas de esas instituciones, la situación sería aún más grave y la contratación de personal se dispararía a niveles, ya de por sí exagerados.

Sandra Herrera González

Entre el 3 de mayo y el 5 de junio pasados, durante el encargo de la directora del Departamento Jurídico de la Alcaldía de Armenia, Sandra Herrera, el municipio suscribió 12 contratos por valor de  $4.136 millones, entre los que se destacan $2.483 millones para seguros con la unión temporal La Previsora S.A., compañía de seguros – Liberty Seguros s.a. y Dario Alonso Marín, a través de un proceso de menor cuantía; $789 millones para servicios de transporte del personal, materiales y servicio de transporte escolar para estudiantes de las instituciones educativas oficiales del municipio de armenia con Martha Liliana Botero, a través de selección abreviada, y $462 millones para  suministro combustible, gas vehicular, filtros, aditivos, lubricantes, servicio de lavada y engrase para los vehículos automotores de propiedad del municipio de armenia, equipos, planta eléctrica del CAM y organismos de seguridad, entre otros, todos aspectos relacionados con el normal funcionamiento de la entidad.

Gloria Cecilia García García

Entre el 6 y 21 de junio, fungió como alcaldesa encargada la secretaria de gobierno Gloria Cecilia García. En ese lapso, en el CAM se suscribieron 73 contratos por un valor de $1.016 millones. Se destacan compromisos de servicio de fotocopiado en blanco y negro, fotocopiado a color, argollado, empastado, fotocopiado de fotoplano plotter para las diferentes dependencias de la administración, por el método de selección abreviada por $221 millones con Carlos Arturo Rojas Mejía, y el alquiler de sillas con destino a la Registraduría Nacional del Estado Civil por $12 millones para las elecciones de la segunda vuelta presidencial.

Durante el lapso en el que ocupó el primer cargo de la ciudad Gloria García, se habrían firmado más de $1.000 millones en contratos, entre ellos se les renovó a 71 personas su vínculo con la administración.

La alcaldesa de entonces contrató (directamente o por delegación) a 71 personas, a través de métodos de contratación por valores cercanos a los $800 millones. Entre el 20 de junio, día en el que se conoció que concluía su encargo y el 21 de junio, un día después, cuando le entregó la administración a su sucesor, se firmaron 36 contratos por valor de $306 millones, todos de personal.

Gloria Cecilia García fue alcaldesa 15 días en junio pasado

Gloria García dijo a este portal, con respecto a su nivel de dineros comprometidos, cuando ejerció como alcaldesa, que todos los contratos de personal que autorizó eran apoyos logísticos y profesionales que venían de tiempo atrás y se les había terminado su compromiso contractual con la administración. “En mis cuentas arrojan solamente 50 contratos en total, entre ellos, de prestación de servicios, los otros que se suscribieron venían en proceso semanas atrás, por concepto de selección abreviada o por licitación. Era obligatorio suscribirlos. Respondo por las personas de la Secretaría de Gobierno, dependencia que tiene recursos de destinación específica. Los otros que se hubieran firmado en otras dependencias asumo que tienen los recursos garantizados, para sus pagos”, sostuvo.

Álvaro Arias Young

El señor Álvaro Arias Young, antes secretario de Planeación Departamental, el 21 de junio tomó posesión caída la tarde. Su gestión la comenzó a desempeñar formalmente al siguiente día, el 22 del mismo mes y estuvo en el cargo hasta el 20 de septiembre pasado.

Durante su mandato temporal se suscribieron 899 contratos por un valor de $13.607 millones. Con excepción de no más de 30 contratos que suman $7.500 millones aproximadamente que tienen que ver con traslados de la estampilla pro-anciano a diferentes organizaciones no gubernamentales; se reitera que se tuvieron en cuenta las licitaciones públicas, concursos de méritos, selecciones abreviadas, procesos de menor cuantía, contratos y convenios interadministrativos. El resto de los recursos, es decir $6.107 millones corresponden a procesos contractuales de al menos 850 contratistas  a través de renovaciones y algunos nuevos, en todas las dependencias de la administración central.

Álvaro Arias Young, alcalde encargado entre el 21 de junio y el 20 de septiembre de 2018

LOS JUANES intentó en varias oportunidades conocer la impresión del señor Arias Young. Logró contactarlo una única vez, pero aunque le dio plazo de varios días para confirmar, negar o conocer su reacción con respecto a la información que arroja el aplicativo de la Auditoría General de la República sobre la contratación durante su encargo, no recibió respuesta alguna.

Esta fue la contratación durante la administración de Álvaro Arias Young. Datos oficiales confirman más de $16 mil millones, a través de 899 acuerdos, la mayoría de personal.

Preguntas abiertas… Muy necesarias:

¿Tras la debacle y con semejante escándalo de orden financiero, era realmente necesaria e inapelable una contratación directa tan alta, especialmente de personal, en medio de la crisis, cuando ya se conocía el bajo recaudo tributario?

¿No era mejor ser prudentes y demostrar que el municipio como entidad debía ir dejando que se vencieran los contratos de personal y adoptar una economía de ahorro y estrechez coherente, de cara a las verdaderas cifras en rojo que ya asomaban?

¿Hasta dónde se actuó con ligereza, imprudencia, insensatez, inconsideración y apresuramiento, ante la evidencia de que las finanzas del municipio no respondían?

En fin, se quedan muchas más en el tintero. ¡Los ciudadanos tienen la palabra!

Lo cierto es que este portal constató que la administración Castellanos recibió no solamente una papa caliente con el más bajo nivel de recaudo, falta de confianza del contribuyente, cientos de procesos judiciales, baja credibilidad general, muchos contratistas atornillados a sus acuerdos contractuales, a los que desde luego habrá que respetarles sus derechos, pero también sin los recursos económicos suficientes para pagarles.

Hasta el momentos, dicen los nuevos jefes del CAM, solamente se han firmado tres contratos durante los escasos 25 días al frente del  cargo, ninguno por su propia iniciativa (todos venían en proceso), por valor $75 millones, dos de ellos interadministrativos e interinstitucionales muy necesarios, porque de resto no hay con qué… “Dejaron todo barrido, el presupuesto agotado y con enormes dificultades para cumplir lo pactado que a la fecha (viernes 10 de octubre de 2018) suma $82.706 millones en lo corrido del año, que no se sabe de dónde van a salir buena parte de esos dineros, especialmente los que no tienen destinación específica o hacen parte del sistema de giros nacionales”, declaró una fuente de la Secretaría de Hacienda municipal.

 

 

 

 

Tres alcaldes (e) contrataron $19 mil millones en medio de la peor crisis económica de la historia de Armenia. Cerca de 850 contratistas. ¡Hoy, no se sabe cómo les van a pagar!

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