San José, el más grande

Por Jota Domínguez Giraldo

Esta semana la iglesia católica celebró una de sus fiestas más importantes, como es la fecha calendada a san José, el padre de Jesús de Nazareno.

Y como san José fue un hombre justo, obediente y silencioso, entonces en el mundo buscaron un ser que se pareciera a san José, y claro, todos concluyeron que lo más exacto era el hombre y sobre todo el hombre colombiano.

Le pregunté exactamente a 50 amigos, por correo y whatsapp, si sabían porqué el día del hombre se celebra el 19 de marzo y porqué el día del hombre era el día de San José.

42 saben que el día del hombre es en marzo y no saben la fecha y 46 no saben que coincidía con el día de San José. Un resultado muy triste, pues si usted habla con las mujeres, a algunas de ellas les pregunté y poco les importó la fecha. Mas grave todavía, nos toca recordar(les) que el día del hombre es el 19 de marzo, el día de san José.

Pero lo peor viene en adelante. He preguntado a quien he podido si saben quien fue san José y todos saben que es el papá de Jesús, y todos conocen la historia de la maternidad de María. Luego les pregunté que más saben de san José y todos que fue carpintero. Y no saben “más ná” dicen en la Costa Atlántica.

Bueno. A mí me gusta ese tipo de lecturas y buscando encontré lo siguiente:

1.- Hijo o descendiente de la casa de David, el primer gran rey designado por Dios. Eso es un honor grandísimo. Qué verraquera.

2.- San José se casó con María cuando tenía 89 o 90 años. Era viudo y padre de 5 hijos.

3.- Desposó a María entre 12 y 14 años. Y a José le tocó aguantarse al Espíritu Santo entrando a su casa, pues María le contó a Isabel en ese famoso saludo “que cómo iba a tener un bebé si no conocía hombre”. Pero Isabel contestó sabiamente “el Señor está contigo”.

4.- San José fue un hombre justo, regañaba lo suficiente, era muy calmado dicen y un excelente marido. Les recuerdo que la ley de entonces castigaba el adulterio matando a la mujer a punta de piedra. Y José se abstuvo de denunciarla, pues José sí que sabía que él no era el padre de Jesús. Y decidió guardar eterno silencio para permitir la obra de Dios.

5.- Prudente, pues no refunfuñaba ni mantenía de mal genio pese a ese problemita.

6.- Silencioso; no pues para que más. Nadie le llevó a José una noticia contraria, porque entre otras cosas, nadie acusó a María de adulterio y nadie salió a reclamarle el hijo.

7.- Murió de aproximadamente 105 a 110 años, ya que recuerden que José fue a sacar a Jesús del templo donde departía con los doctores de la ley sobre temas de Dios. Calculan que Jesús tenía entre 12 y 15 años.

8.- San José no fue carpintero, era artesano. De ahí que los artesanos lo tienen como su santo.

Dicen que no hay un santo más poderoso que éste. Es el patrono de las familias. Hace milagros de toda naturaleza y dicen que endereza los favores que no viene derechos. Santa Teresa de Ávila hace un extraordinario comentario de san José en el siglo XVI, en el “Libro de la vida”, que a continuación les transcribo para que lo relean con gusto, con amor y con fe.

“Y tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendéme mucho a él. […] No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer. Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad; a este glorioso santo tengo experiencia que socorre en todas, y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra (que como tenía nombre de padre siendo ayo, le podía mandar), así en el cielo hace cuanto le pide. […] Paréceme, ha algunos años, que cada año en su día le pido una cosa y siempre la veo cumplida. Si va algo torcida la petición, él la endereza para más bien mío. […] Sólo pido, por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere, y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción. En especial personas de oración siempre le habían de ser aficionadas, que no sé cómo se puede pensar en la Reina de los Ángeles, en el tiempo que tanto pasó con el Niño Jesús, que no den gracias a san José por lo bien que les ayudó en ello. Quien no hallare maestro que le enseñe oración, tome este glorioso santo por maestro, y no errará en el camino.36

Teresa de Ávila, Libro de la Vida, cap. 6, nn. 6-8.

Bueno. Ya sabe todo mundo, porqué los hombres nos parecemos tanto a san José, por qué somos capaces de hacer milagros, como éste milagro de leer esta Nota de Jota.

________________________

 

 

San José, el más grande

BLANCO & NEGRO, Uncategorized |