¿Por qué Armenia sigue siendo la segunda cuidad con mayor desempleo de Colombia? Acá varias respuestas

Los expertos siguen debatiendo sobre la situación de desocupación laboral que tiene el departamento del Quindío en general, exponiendo las posibles causas y soluciones que podrían reactivar la economía. Aunque la cuestión sigue siendo el por qué las voluntades políticas, y de paso, las privadas, no han podido mejorar ese panorama, que cada vez parece más encarnado en la realidad local.

El último reporte del DANE indicó que en lo que tiene que ver con la capital del Quindío es la segunda ciudad con mayor desocupación laboral en el país con una tasa de 18.4%, por debajo de Quibdó, que es la primer ciudad a nivel nacional, que registró una tasa de 20,8%. Ambas muy por encima de la tasa a nivel país: 10.3%. Podría decirse que esas dos capitales son el ancla que hunde las estadísticas nacionales y no deja que la cifra de desempleo de Colombia “saque la cabeza”, reaccione positivamente y siga en un dígito.

La pregunta que sigue a este dato es ¿qué es lo nuevo? Armenia ha sido por los últimos 8 años la capital que registra mayores índices de desempleo, en promedio, en Colombia. Un sitial que no enorgullece a nadie. Dos gobiernos locales, departamentales y nacionales, no han podido cambiar esa tendencia de desocupación laboral que se ha convertido en una problemática social que obviamente tiene serias consecuencias.

La economista Diana Patricia Montoya explicó a LOS JUANES que las cifras locales (18.4%) son el resultado de “las personas que realmente están buscando trabajo se divide sobre el número de personas activas, es decir, que estarían en capacidad de laborar, esto nos da una tasa que es la que hoy tenemos de Armenia, una tasa de desempleo que es muy alta y preocupante”.

No obstante, la experta en gerencia y mercadeo considera que “esta preocupación lo que hace es que es necesario que desde la academia, desde el Estado, del sector privado se fijen estrategias en alianza para que las personas puedan obtener un trabajo digno, acorde con sus competencias y habilidades, lo que generará ingresos y a su vez estos ingresos reactivaran la economía, local, regional y nacional”. Claro está, todo conectado con la realidad de la demanda.

Hace cuatro años se decía que una vez se tuvieran aliados entre la alcaldía y la gobernación, sería posible actuar eficazmente frente al problema de desempleo que tiene la región. Tres años y medio después las alianzas no surtieron fruto (las cifras no mienten), en contraste con Pereira que figuraba entre las capitales con mayor desocupación laboral por cerca de 10 años, sin embargo, luego de una articulación estratégica no solo logró en menos de cuatro años salir de la lista, sino, ubicarse como la tercera zona del país con menor tasa de desempleo (9.1% después de Cartagena y Barranquilla).

¿Qué pasa entonces?

Las razones son múltiples. La falta de atracción de inversión, deficiencia en la articulación entre el sector privado y público, la “mortalidad” empresarial, el alto flujo migratorio (entrada y salida), la ausencia de un macroproyecto que permita luchar contra la informalidad. Esta última, que se ha convertido en el estilo de vida de muchos quindianos, que quizás se hubiera evitado si los elevados impuestos no hubieran espantado a empresas como Bavaria, Trianón o Maizena, hace varias décadas.

Cabe anotar, que en Colombia, según Confecámaras, de cada 10 empresas que se crean aproximadamente 9 se cierran antes de que termine el año. “La mortalidad empresarial en Armenia, en Quindío y en casi todo Colombia tiene razones similares, entre ellas, la falta de previsión y planeación antes de abrir una empresa” expresó la Economista Diana Patricia Montoya.

La “tramitomanía”, también aburre

 Aracelly Álzate, propietaria y gerente del supermercado Laureles señala que el problema de desempleo en Armenia se debe a que “hablar de empresa se volvió tedioso, la gente no quiere hacer empresa porque consideran que trae demasiado complique” sobre esto agregó que “ha sido un año muy duro, con mucha carga laboral. Uno habla con otros empresarios y tienden a cerrar sus consultorios, tienden a acabar con su negocio pequeño o mediano, porque definitivamente no tiene el musculo financiero para soportar todas las reglamentaciones o cargas que existen ahora a nivel de Estado”.

Es por ello, que la empresaria afirma que “el tema de desempleo tiene diferentes puntos de vista. En la situación regional tenemos indudablemente el tema político, el tema del manejo de la valorización que desafortunadamente se nos esfumó y obviamente no estamos ejecutando lo contratado, lo cual, podría estar generando unos empleos importantes.”

Por otro lado,  “La recesión en la construcción, tener obras empezadas, sin poder terminar y el haber constructores que han invertido una sumas importantes para inicios de sus proyectos y que tanto los inversionistas como ellos se han visto afectados, eso también ha causado mucha inestabilidad”, comentó.

La empresaria Aracelly Álzate considera que existe una “burbuja inmobiliaria” que ha generado un temor por invertir, en donde se puede observar diferentes proyectos que contienen varios locales vacíos, como el Mocawa, Alta vista y el centro comercial San Andrecito del Sur (SanSur).

¿Qué piensan los desempleados en Armenia?

Si en Armenia tiene una tasa de desocupación laboral de 18,4% esto equivale, prácticamente, que de cada 5 habitantes con capacidad para trabajar 1 persona está desempleada. Este es el caso, Kenny Torres Carvajal quien opina que “no existe en el departamento del Quindío la empresa privada que provea empleos” y debido a ello, los profesionales que se gradúan no encuentran dónde enviar sus hojas de vida y establecerse en la ciudad antes de migrar a otros departamentos del país.

Por su parte, el abogado Alejandro Jaramillo Gómez afirma que el problema de desempleo en Armenia se debe a la corrupción política “los cargos de gestión pública todos son por dedocracia o por la burocracia, entonces ya no existe en el departamento la meritocracia, por ende, sino tienes un padrino político no puedes acceder a un empleo digno en el departamento del Quindío”.

No hay que esconder que el mayor empleador en el Quindío es el Estado, al menos en forma visible, es por eso que la desconfianza frente a los casos de corrupción, conocidos por todos, ubica a este sector como muy vulnerable para los “politiqueros” de turno.

El otro gran empleador, si así se le puede llamar es la migración (colombianos en el exterior). El año pasado enviaron al departamento US$191 millones, es decir, mal contados $630.300 millones, una cifra descomunal que ingresa al torrente económico para pagar: salud, educación, alimentación, transporte, vestuario y arriendo, es decir gastos de supervivencia, sin duda alguna, miles de familias en el Quindío viven de las remesas (euros y dólares) que envían cada mes de España y Estados Unidos, especialmente.

¿Por qué Armenia sigue siendo la segunda cuidad con mayor desempleo de Colombia? Acá varias respuestas

INFORME ESPECIAL |