Polémica. Salones Comunales convertidos en templos.

Los Juanes – Armenia

La celebración de una actividad de una Iglesia Cristiana en una caseta comunal del sector del barrio La Patria en Armenia, puso sobre la mesa la discusión alrededor de la libertad religiosa y el uso de bienes públicos para este tipo de actividades.  “Nosotros los comunales podemos alquilar los salones con el fin de reinvertir los recursos en labores de mantenimiento del mismo salón y del barrio en general”, aseguró Juan Carlos Vasquez vocero ciudadano al explicar este tipo de actividades.

El salón fue utilizado para una actividad específica de una congregación religiosa, hecho que generó varias reacciones ciudadanas, respaldadas en la libertad religiosa que se debe respetar. El debate está abierto.

Por su parte Federico, el ciudadano que compartió las imágenes aseguró: “Sorprende que la comercialización de la fe llegue al punto no solo de encontrar iglesias en cada garaje de este país, sino también iglesias portátiles y usando sin restricción alguna los espacios de la acción comunal de cada barrio. No tengo nada contra la fe o contra las personas que buscan la esperanza en ella, pero si creo que deben existir mas controles a quienes en nombre de Dios van recogiendo incautos y aprovechándose de la necesidad y de su amor por Dios”.

Así como Federico, muchos vecinos del sector consideran que los salones comunales deben ser escenarios para la construcción de ciudadanía, promoviendo todo tipo de actividades que fortalezcan este propósito a través de capacitaciones, formación y otro tipo de acciones enfocadas a mejorar el tejido social y la convivencia, pero respetando la libertad religiosa que está claramente establecida en la Constitución Política de Colombia.

 

“Sé que voy a ser señalado por estos comentarios que de algún modo causarán heridas en la doble moral de tanto Pastor que se va a sentir aludido y seguramente dirán que estoy con el diablo como único argumento que usan para manipular a la gente y me mostrarán como un mal cristiano, pero no lo soy, solo siento que la fe, el amor por el prójimo y el deseo de bienestar no tiene que comprarse con un diezmo y el perdón de personas que al final del día solo cuentan el dinero que recolectaron predicando y no practicando, mientras sus ovejas siguen orando para que el Dios que les vendieron haga sus anhelos realidad”, puntualizó el ciudadano.

 Dentro de las indagaciones adelantadas por Los Juanes no podemos establecer que este tipo de actos vayan en contra de normal alguna, pero el debate queda abierto para que los expertos opinen sobre el uso de los salones que son construidos con recursos públicos y el uso adecuado, pues el respeto por la libertad religiosa es un derecho que tienen los ciudadanos y las autoridades están en la obligación de hacerlo cumplir.

 

 

Polémica. Salones Comunales convertidos en templos.

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