Luciano Grisales intenta ganar con cara, y con sello también: complot contra Arias Young

 

Un libretista de Netflix que venga al Quindío solamente durante una semana podría escribir el más apasionante culebrón de política, en donde las mentiras, las falsedades, los subterfugios, enredos, la zancadilla, las patrañas, el codazo, las jugadas dobles y las volteretas, en busca del interés particular e individual, que es el que reina para muchos dirigentes locales, por encima de absolutamente todo lo demás, incluyendo el bien común y el beneficio de los armenia y de los quindianos, sería más que suficiente para una nueva serie en esa plataforma de internet con cinco estrellas garantizadas.

A días que el gobernador decida si nombra a uno de la terna (Gloria Cecilia García, Luisa León u Oscar Castellanos) o la devuelva por segunda vez, se conoció que el representante a la Cámara por el Partido Liberal Luciano Grisales Londoño songo sorongo “con nadadito de perro” y con su cara de yo no fui, está liderando por debajo de cuerda la más avezada campaña para quedarse con la alcaldía de Armenia, con cartas marcadas y ases bajo la manga, por si acaso.

En público el legislador asegura con mucha propiedad y elocuencia que su partido está unido más que nunca y que actúa en bloque. Es más, en las dos últimas reuniones del liberalismo (una de ellas con el secretario General nacional del partido Miguel Ángel Sánchez) ya habló de recomponer los directorios municipales, de analizar nombres para pre candidatos a las alcaldías de los doce municipios y a la gobernación en el 2019 y de llegar con toda la fuerza en las próximas elecciones regionales, con el fin de lograr el mayor número posible de concejales y diputados. ¡Todo, de dientes para afuera!

Textualmente el vicepresidente del Partido Liberal en el Quindío, dijo que “al liberalismo lo debe guiar el propósito de trabajar concienzudamente por el desarrollo de la región articulando los principios y valores con las ideas, talentos y fortalezas de cada uno de los actores del esta fuerza en el Quindiano”. Sus copartidarios tienen dudas.

Los liberales quienes por derecho propio fueron los legítimos ganadores de las elecciones de 2015, no claudicarán en su intención de continuar gobernando en Armenia, sin embargo LOS JUANES supo que su jefe ya hizo otro negocio en privado con 10 concejales, semanas atrás, ninguno perteneciente a su propia colectividad.

No es un chisme

Una cosa son los comentarios de oídas y otros, muy distintos, los hechos reales. Los acuerdos fueron claros: hay que “apretar” al alcalde Arias Young, la instrucción es no votar ningún proyecto trascendental en el Concejo hasta que “afloje”, se supone que más burocracia y detallitos que llaman. Aunque el mandatario encargado ha venido “compartiendo el poder” moderadamente con ellos: los 10 corporados quieren más. Bueno, la verdad verdadera unos más que otros, porque también se filtró que hay concejales que piden a nombre de otros colegas, y estos últimos ni idea, inocentes, todo eso ha fracturado ese flácido acuerdo por debajo de la mesa.

Varios concejales inconformes, pero esta vez de los liberales, por el tratamiento de evidente doble militancia “soltaron la sopa” como dicen los mexicanos. “En los planes de Grisales está el siguiente cálculo: mientras el gobernador no nombre en propiedad a un alcalde que concluya el periodo -operación tortuga- en la administración y en el Concejo de Armenia, lo mimo, para desacreditar a Arias Young – esa es la orden-, pero si nombra a Gloria Cecilia García o a Luisa León todo cambiará. Los otros diez concejales cooptados están listos para armar una nueva coalición (ninguno liberal). Y si eso se da sería relativamente fácil aplicarles a los rojos la ley de bancada para que hagan una mayoría abrumadora, desde luego ya no tan mimados como venían con Luz Piedad Valencia y Carlos Mario Álvarez, esos cariños serán para los recientes aliados de Luciano”, contó uno de los molestos corporados liberales.

Pero si nombran a Óscar Castellanos Tabares la oposición será total de los diez “nuevos mejores amigos de Grisales”, al menos en los cálculos del congresista. Ese es el negociado.

Así se cocinó el acuerdo…

Todo ocurrió una noche, días después que el alcalde Arias Young, recién posesionado, anunció que no había más contratos para los concejales, poniendo de manifiesto que el CAM estaba lleno de muchas personas que realmente no se necesitaban y que se estaba desangrando al municipio con muchos contratistas inoficiosos.

La reunión, presidida por Grisales Londoño y su inseparable aliada política y esposa Mayden Rocio Rojas, se gestó en el salón social de un condominio del barrio La Castellana, en donde vive la madre del concejal Hugo Andrés Aristizábal Marín. Al calor de unas empanadas con ají los concejales de Cambio Radical liderados por Javier Andrés Angulo Gutiérrez y Gerson Obed Peña Muñoz, otrora enemigos acérrimos e irreconciliables del representante liberal, de Mayden Rocio y de Luz Patricia Loaiza, por cuenta su competencia con la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado (su ex jefa política, venida a menos), después de los respectivos honores de “engrandecimiento mutuo del ego”, aseguraron que los diez representantes de los armenios estaban interesados en hacer un acuerdo con el congresista, ofrecimiento que fue indubitablemente aceptado. A la “tertulia” no fue invitado ningún concejal liberal, obvio, el propósito era dejarlos por fuera en represalia por su apoyo al gobernador, dicen otras fuentes.

Después de dos horas de “emotivas y sinceras” exposiciones de lado y lado quedó sellado el pacto.

La información confirmada indica que asistieron a esa “cumbre” interpartidista: Carlos Eduard Ovalle Morales (ASI), Érica Fernanda Falla García (Cambio Radical), Gerson Obed Peña Muñoz (Cambio Radical), Javier Andrés Angulo Gutiérrez (Cambio Radical), Juan David Caicedo Guaca (Aico), Luis Fernando Lasprilla Muñoz (Partido Conservador), Hugo Andrés Aristizábal Marín (Cambio Radical), Luis Guillermo Agudelo Ramírez (Partido de la U), Orley Ortegon Gallego (Cambio Radical) y  Stefany Gomez Murillo (Partido Verde).

Hoy, ad portas de una definición con el cargo de Alcalde, Luciano intenta seguir dominando y controlando el poder en el CAM, a pesar de ser alma y vida, además asociado de dos ex mandatarios cuestionados y en la cárcel, por presuntos casos de corrupción, ahora con el apoyo incondicional de su nuevo jefe político, el senador Julián Bedoya, quien se supo le está haciendo mucha fuerza a Luisa León, por quien habría hablado con la dirección del partido liberal en Bogotá para que fuera incluida en la terna, con lo que consolidaría su poderío en el Quindío en próximas jornadas electorales, en caso de ser la ungida.

¿Será que Grisales y Bedoya se salen con la suya? El gobernador parece tener la última decisión…

Luciano Grisales intenta ganar con cara, y con sello también: complot contra Arias Young

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