“Les quedó grande un puentecito”.

Campesinos de Salento no pueden creer que lleven más de tres años sufriendo las consecuencias de la caída de un puente en la vía que comunica a San Juan con Boquía.

 

Una ruta que era muy usada para transporte de productos agrícolas y para comunicar a la población de un vasto sector rural de Salento con Armenia, se encuentra cerrada por cuenta de la caída de un puente que se presentó en una temporada invernal, sin que haya alguien que solucione el inconveniente.  “El alcalde de Salento nos prometió que en su administración esto se arreglaría, mientras que de la gobernación nos dijeron que no solamente iba a ser el puente, sino toda la vía la que se iba a rehabilitar”, dijo Don Pedro, un habitante de la zona. “Les quedó grande un puentecito”, indica el campesino con cierta impotencia.

 

Deportistas afectados.

Los deportistas que ruedan por esta vía, tienen que pasar este tramo con mucho cuidado.

 

Por tratarse de una de las rutas que más alto flujo de ciclistas tiene los fines de semana, los deportistas también se ven afectados, porque el paso se ha convertido en un sitio donde se tienen que hacer muchas maniobras para poder seguir el recorrido. Doña Marta, vecina de esta parte de la vía, asegura que, “en ocasiones algunos ciclistas, especialmente mujeres se han aporreado tratando de pasar sus bicicletas en la mano, cuando no es un imprudente que desafía la pendiente para tratar de pasarla sin bajarse de la bicicleta”.

Los diferentes clubs de ciclismo que operan en el Quindío han comentado este hecho y se lo han comunicado a la alcaldía y la gobernación, pero siempre hay respuestas dilatorias y el sector sigue muy afectado.   

 

 

 

“Les quedó grande un puentecito”.

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