La crisis del Cúcuta Deportivo deja su rastro en el Quindío

Con una letra por más de diez millones de pesos, los representantes del Hotel Campestre Villa Irene atendieron el periodismo de Los Juanes para contar la triste historia en que se convirtió el paso de los jugadores del Cúcuta Deportivo por ese lugar, durante el tiempo que el equipo jugó como local en el estadio Centenario.

Se hospedaron, alimentaron, disfrutaron de las zonas verdes y húmedas, en general de todas  las instalaciones del hotel Villa Irene, y después de 20 días de pernoctar en este lugar, se fueron, sin mediar palabra, y sin pagar el total de la cuenta.

Los deportistas, como si se tratara de jugadores de la Liga de Campeones de Europa,  exigieron  atención diferente a los de un turista tradicional, quisieron comodidades y exclusividad,  consumieron cantidad de alimentos, bebidas  de manera exagerada, con el argumento de su condición física y deportiva, además hicieron algunos daños en las instalaciones que no repararon.

Es importante mencionar que al Cúcuta Deportivo le fue retirada la personería jurídica, esto implica que el equipo legalmente no puede funcionar, en este momento, está en manos de un solo dueño, y sin dolientes, y como si fuera poco su representante legal está desaparecido y ahora no hay quien responda por esta deuda, de un  servicio que se les prestó, con todas las condiciones y la buena actitud.

Lo más preocupante es que al parecer después de dejar las instalaciones de Villa Irene, se hospedaron en otro hotel del departamento, y no se conoce el desenlace de dicha estadía, sin embargo, la alertas ya están encendidas para que a otros empresarios del gremio hotelero, no les pase lo mismo.

La crisis del Cúcuta Deportivo deja su rastro en el Quindío

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