¿Gobernador pagó también su campaña política con dinero de la valorización?

 

  • “Pacho” Valencia prendió su ventilador… Sacó un as bajo la manga para lograr una importante reducción de su pena de 12 años
  • Carlos Eduardo Osorio Buriticá niega tajantemente ser parte de todo el entramado de Díez Cardona y Furel

Esa pregunta se la hacen todos los quindianos desde ayer, cuando se conocieron los detalles de una denuncia que aparece recepcionada con firma y huella del responsable de los señalamientos.

El autor de la acusación es Francisco Javier Valencia Salazar sentenciado a doce años de cárcel, pena que aún está en apelación en el Sala penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial Quindío, sacó a la luz pública desde la cárcel de San Bernardo uno de los grandes secretos que muchos murmuraron por meses en los mentideros políticos del Quindío, pero que nadie se atrevía a desvelar localmente. Se trata de un segundo episodio, al de valorización en Armenia, en donde se asegura que el actual gobernador del Quindío, Carlos Eduardo Osorio Buriticá habría presuntamente financiado el 100% de su campaña con dineros de los contribuyentes de la capital quindiana.

En la denuncia que el ex esposo de la exalcaldesa Luz Piedad Valencia Franco (también condenada a seis años y medio de cárcel), interpuso ante la Fiscalía General de la Nación, se aseguran hechos muy graves, que ponen una vez más “patas arriba” a la clase dirigente pública de la región.

En el documento filtrado a los medios de comunicación, Valencia dijo de todo.

Los cuyabros tristemente se están acostumbrando a los escándalos desde hace año y medio cuando las autoridades capturaron a Luz Piedad Valencia, a su esposo Francisco “Pacho” Valencia y a varios de sus asesores y secretarios de entonces, cuando estalló la noticia del desfalco de valorización por la pérdida de más de 24 mil millones de pesos, a través de un entramado criminal, en el que estaban involucrados prestantes empresarios antioqueños, interventores y otros profesionales que también fueron judicializados por hacer parte de esa red de corrupción.

Días posteriores, a los primeros operativos, como si se tratara de una pesadilla, el mismo Francisco Valencia, después de admitir de entrada su responsabilidad en la apropiación de los dineros, entregó unas pruebas que dejaron “sentada” con las manos en la cabeza a la opinión pública del departamento: suministró a la Fiscalía un video y un pagaré en donde aparecía firmando con su huella dactilar el alcalde en ejercicio Carlos Mario Álvarez Morales. Lo grave del documento fílmico y escrito es que el candidato de entonces se comprometía a entregar contratos, después de ser elegido, multimillonarios a varias uniones temporales lideradas por el constructor Fernando Díez Cardona, cuyos anticipos habrían ido a parar a los bolsillos de varios particulares. Díez hábilmente, para evitar largos años en prisión en compañía de su esposa, quien también fue asegurada, abrió la boca por completo y corroboró lo dicho por Pacho Valencia.

Semejante lío de marca mayor, desencadenó la peor crisis en la historia del departamento. Álvarez renunció y Armenia lleva cinco alcaldes en este periodo que se vence el 31 de diciembre próximo.

La fórmula Álvarez-Osorio arrasó en 2015, con una votación record.

La conexión

Los hechos se unen, porque para todo el mundo era inadmisible que los recursos de dudosa procedencia, es decir públicos, hubiesen servido solamente para financiar una parte de la fórmula en las elecciones regionales de 2015 (Carlos Mario Álvarez a la Alcaldía de Armenia y Carlos Eduardo Osorio para la Gobernación). La lógica dice que era necesario asegurar ambos proyectos electorales. Y los Valencia sabían cómo hacerlo.

De acuerdo con la comunicación entregada a las autoridades queda en evidencia que todo tiene sentido, y que la red no era tan limitada como parecía. “Pacho” dejó para el final un as bajo su manga.  En consecuencia, la valiosa información en su poder entregada al organismo acusatorio, se supone es con el fin de lograr una importante reducción de su pena.

El empresario, hoy privado de la libertad, admitió en el documento que ante las dificultades financieras de la campaña a la gobernación se acordó una “llave política”. A cambio, dice Valencia, se pactó financiar la totalidad de la campaña del religioso. “Ese pacto se hizo en una reunión en el salón social del edificio Puertomont, donde se convino una cifra total de apoyo de $1.200 millones”.

Según Valencia, el ex sacerdote Dario Ospina habría sido, al parecer, el intermediario para recibir al menos $1.400 millones para la campaña del actual gobernador.

A cambio, prosigue Valencia, el exsacerdote Darío Alberto Ospina Marín, quien ha sido adjudicatario de multimillonarios contratos estatales en los últimos años, a través de una fundación, y “amigo personal del Gobernador del Quindío” habría, al parecer, recibido la suma acordada de $1.200 millones, en varios pagos. Se afirma en la denuncia que los mismos se habrían hecho en el apartamento 801 del Edificio Puertomont, residencia de la pareja Valencia (exalcaldesa y Francisco Valencia), mismo lugar en donde aparece grabado el exalcalde Carlos Mario Álvarez suscribiendo un pagaré por varios miles de millones de pesos, hecho que lo tiene también en la cárcel.

Valencia Salazar testifica que Ospina Marín habría presuntamente recibido $200 millones adicionales, como parte de un compromiso de $800 millones que faltaban para cerrar la campaña a la gobernación.

No deja títere con cabeza

En la misma carta, Valencia vincula directamente a otros de los miembros más cercanos del gobernante quindiano, como el actual secretario del interior Andrés Buitrago Moncaleano, los polémicos asesores Fernando Medellín y Guillermo Casasbuenas, a quien el hoy procesado asevera haber entregado otros $594 millones, bajo el compromiso de la entrega de contratos a las empresas del constructor Fernando Díez Cardona, además de Furel S.A., quienes habrían puesto el dinero, pero que al parecer, le habrían incumplido los pactos por una pugna de poder interna entre el círculo más cercano al gobernador.

El actual secretario del Interior del Quindío, Andrés Buitrago, de acuerdo con la denuncia de Pacho Valencia recibió presuntamente cientos de millones de pesos para los últimos días del ejercicio electoral de su jefe, el hoy mandatario de los quindianos .

Las denuncias llegan al extremo que se llegaron a financiar, según la acusación, paseos y celebraciones por el triunfo del gobernador Osorio Buriticá en cabeza de otros secretarios de despacho como la pareja integrada por José Joaquín Rincón Pastrana (director de la oficina privada) y Catalina Gómez (secretaria administrativa). A ellos, dice el texto, se les habría entregado al parecer, $20 millones de pesos.

Más campañas financiadas

En el mismo escrito, entregado a la Fiscalía 20 Seccional Armenia, se incluyen otros proyectos políticos locales, como el del concejal de Armenia Luis Guillermo Agudelo, quien según Francisco Valencia habrían posiblemente pactado $120 millones para que apoyara el proyecto de valorización, recursos que los envió Fernando Díez Cardona.

Indicó que se le alcanzaron a entregar, según el denunciante, $80 millones para que cambiara su posición en contra del proyecto de valorización dentro del Concejo, y que como resultado fue el cambio de actitud y la defensa del proyecto, más su votación positiva, pero que ante el incumplimiento de los otros 40 millones de pesos adeudados, comenzó a atacar nuevamente la iniciativa.

Llama la atención del escrito que los tentáculos y alcances de la red no solamente se remitieron al Quindío. Valencia declara que a través de Mayden Rocío Rojas Vásquez la esposa del congresista Luciano Grisales Londoño (también envuelto en otro escándalo por una deuda de $500 millones que le deben a Francisco Valencia), la señora sería la garante de Andrés Mauricio Perdomo Lara, actual alcalde de Florencia Caquetá, quien presumiblemente recibió $600 millones de Fernando Díez Cardona, a cambio de una serie de contratos de obra.

A manera de conclusión, “Pacho” Valencia certificó que cuenta con las pruebas materiales que sustentan su grave denuncia, lo que hace asegura de por sí, que el tema de valorización continúa, además dejó claro que no se apropió de la totalidad de los dineros que hoy buscan recuperar las autoridades.

El jefe seccional tendrá que demostrarle a las autoridades que los graves señalamientos de Francisco Valencia no son ciertos.

El gobernador niega todo

En un pronunciamiento oficial, el mandatario territorial Carlos Eduardo Osorio Buriticá negó las acusaciones del empresario Francisco Valencia, dijo que en su campaña política no comprometió recursos del estado con nadie.

“Solo recibí las donaciones que declaré ante el Consejo Nacional Electoral, pero jamás comprometí los dineros del Estado para pagarle a alguien esas contribuciones. La prueba está en las licitaciones públicas y en la contratación estatal general, que en estos cuatro años tuvieron gran cantidad de oferentes, tanto así que mi gobierno tuvo un promedio de 7.7 oferentes por licitación pública, cuando recibimos un cuatrienio donde el promedio fue de 1.3”, sostuvo el gobernador.

“Mi comportamiento contractual como gobernador del Quindío, con un nuevo manual de contratación, con pliegos tipos y estandarización de precios, demuestran a las claras, como cualquier ciudadano lo puede revisar en nuestros archivos, que no teníamos compromisos con ningún particular y que las adjudicaciones que hicimos fueron absolutamente transparentes”, añadió el jefe seccional.

Puntualizó que está presto para atender cualquier llamado de la Fiscalía o de cualquier otro organismo de control.

 

 

 

 

 

 

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