Falso positivo mediático: denuncia  de participación en política del  alcalde de Quimbaya resultó de ficción

La Procuraduría General de la Nación resolvió archivar el viernes pasado la investigación que por participación en política le seguía al alcalde de Quimbaya Jaime Andrés Pérez Cotrino, después de que los “supuestos testigos” declararán que no tenían evidencias y que se trataba de “opiniones personales sin sustento probatorio” (textual del fallo).

Todo salió a la luz cuando se conocieron dos columnas de opinión periodística, publicadas una a finales de 2017 y otra, arrancando el año pasado, en las que afirmaban y daban detalles, de una hipotética participación indebida en política  del mandatario quimbayuno.

El desgaste del ente disciplinario después de más de año y medio de indagaciones, llevó a los funcionarios del ministerio público no solo a concluir que sin pruebas no se puede sancionar, multar y menos destituir del cargo a un servidor público, sino que todos los señalamientos apuntaban a que se trató de un ardid, en el que una de las pruebas reina se basaba en una “hoja de cuaderno con lista” (textual del documento de la procuraduría) redactada cinco meses después de los presuntos hechos (abril de 2018), en la que estaban consignados una serie de nombres (casi todos concejales de esa localidad), que negaron su gran mayoría haber sido invitados a esa reunión de carácter político, según se interpreta en el fallo de 29 páginas de la Procuraduría Provincial de Armenia.

Y con relación a la discutida “junta electoral”, cumplida supuestamente el 25 de noviembre de 2017, que al parecer solo está en la mente de las fuentes principales de información del proceso (el concejal Luis Alfonso Hernández Sánchez y su hermano Jairo Hernández Sánchez), el ente de control buscó por todas partes la finca “San Lucas”, ubicada, al parecer, en la vereda Kerman del municipio de Quimbaya, pero ni siquiera a través del sistema de georreferenciación del Instituto Geográfico Agustín Codazzi ni de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos, fue posible encontrar ese predio individualizado, identificado o con ficha catastral, por lo tanto se concluye que es inexistente. “solo existió en la imaginación de los periodistas”, dice literalmente la sentencia.

Parte de los testigos incluyeron en su listado “hecho a mano”, nombres de los corporados del municipio y otros políticos (cerca de 30 personas en total), quienes no solamente contradijeron haber asistido a la sospechosa reunión, sino que algunos desacreditaron a los hermanos Hernández Sánchez, lo que llevó a la Procuraduría a dar crédito a la defensa del mandatario, la que consignó en sus alegatos que “sus testimonios no eran creíbles, porque tenían diferencias políticas y personales, en contra del alcalde, por lo tanto no deberían ser tenidos en cuenta”.

“Dame la prueba, yo te daré el derecho”

Los jueces y en general los abogados tienen una frase que es su mantra: “Da mihi factum, dabo tibi ius” (también: da mihi facta, dabo tibi ius) que es un aforismo latino usado aún en la práctica judicial. Su traducción es: «dame los hechos, yo te daré el derecho» (es decir, la consecuencia jurídica de dichos hechos).

En ese orden de ideas, la ley establece que no son suficientes las declaraciones publicadas en los medios de comunicación, tampoco los testimonios, sin que existan pruebas concluyentes, lo que llegó a inferir a la procuraduría que hay “dudas razonables” de esa denuncia, a pesar de existir indicios.

La decisión no fuera noticia, si no estuvieran involucrados dos de los decanos del periodismo local, hombres de gran prestigio por sus posiciones que han ejercido y desempeñan en el oficio de informar y opinar, quienes ante las preguntas de los investigadores “… entregaron testimonios que no son lo suficientemente sólidos y creíbles, tal evidencia, no permite a esta falladora disciplinaria edificar la responsabilidad del hoy encartado, pues resultan ineficaces para tener la certeza exigida…, para proferir decisión sancionatoria ”, indica el igualmente el texto exacto del documento al que tuvo acceso este portal.

El fallo de primera instancia firmado por Carolina Arango Uribe, procuradora Provincial de Armenia, permite concluir que ningún periodista por experto, versado, diestro, hábil, astuto y competente que sea, está exento de ser asaltado en su buena fe por una fuente, por creíble que ésta sea, o de ser el candidato perfecto para convertirse en víctima de la estrategia del “idiota útil”.

Función veedora de los medios

El cuarto poder, vigilante del desarrollo social y orientador de la opinión pública, así han sido conocidos los medios de comunicación por más de 50 años en su activismo político, económico y social al desempeñar un papel clave en la trasmisión de la verdad y el férreo trabajo de proclamar la justicia por encima de todo. Al menos en teoría, los medios son un puente de construcción social que influye indudablemente en la visión que tiene la sociedad frente al mundo.

Por eso no resulta extraño encontrar casos en donde los medios hayan sido precursores de importantes cambios, que influyan decisivamente en la democracia, en la construcción de valores, en la educación de una sociedad alienada. Las grandes revelaciones que han difundido los medios han tenido eco en la sociedad, generado drásticos cambios en diferentes esferas de las estructura social que ha tocado de manera directa a los otros tres poderes que han gobernados al mundo.

El caso de Watergate en 1972 que terminó con la escandalosa renuncia de Richard Nixon ante la investigación de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein del “Washington Post”; en 2001 el equipo de periodistas del periódico “The Boston Globe” que destaparon un escándalo de pederastia ocurrido en la Iglesia católica de Boston o el caso del 2013, donde la información suministrada por Edward Snowden, ex trabajador de la CIA, permitió que el diario The Guardian probara la vigilancia masiva que llevaba a  cabo el Gobierno de Estados Unidos sobre sus ciudadanos y los mandatarios de otros países.

Esto solo es una breve muestra del alcance que tienen los medios, la importancia que tiene el periodismo investigativo en resolver un caso con documentación fidedigna, fuentes de absoluta confianza, un arduo trabajo en equipo para unir todos los componentes que conviertan una duda en el mayor escándalo público.

Un “mea culpa” en primera persona

Este fallo del caso del alcalde de Quimbaya obliga a los medios de comunicación, todos, incluso este portal (www.losjuanes.co), a hacer una auto-reflexión frente al papel de los periodistas, al momento de publicar una declaración mediática.

¿Le falta rigurosidad periodística a los medios o el pecado de la “primicia” deja sin piso firme la credibilidad de los espacios informativos que divulgan una noticia?

Lo más posible es que la respuesta sea sí…

Llegó el momento de hacer un alto en el camino y reflexionar sobre cómo se está enfrentando el manejo de las exclusivas y cómo se administran las publicaciones. Se reitera, todos, “comenzando por nosotros”, aseguraron los directores de este portal informativo.

vea aquí el documento: fallo alcalde de quimbaya

Falso positivo mediático: denuncia de participación en política del alcalde de Quimbaya resultó de ficción

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