Espacio público en Armenia: más zanahoria que garrote

Desde muy temprano funcionarios de la Secretaría de Gobierno de Armenia recorrieron varios sectores del centro de la ciudad, donde se vienen presentando problemas de espacio público, con el fin de hablar con los diferentes vendedores para llegar a acuerdos colectivos.  La instrucción del alcalde se orienta a propiciar espacios de acercamiento mientras se implementa una política de cultura ciudadana, a través de la cual se invitará a los habitantes de Armenia a no apoyar las ventas callejeras y con su aporte, ayudar a construir una mejor ciudad.

Eterno problema

Para la nueva administración este tema se convierte en un verdadero reto, pues el problema de las ventas callejeras viene de tiempo atrás y no se ha implementado una política pública a largo plazo, pues los intereses particulares han sido superiores a los colectivos.  A lo largo de todos estos años, en el complejo mundo de las ventas ambulantes se han identificado verdaderas “mafias”, donde han tenido complicidad, comerciantes organizados, concejales y otros servidores públicos que se han beneficiado de esta actividad.

Durante la época en la que estuvo como Secretario de Gobierno Héctor Marín, hoy director de la Oficina del DPS en el Quindío, se realizó un proceso importante en la identificación de los vendedores, lo cual se vino al piso cuando llegó la otra administración.

Lo que hereda este gobierno

No la tiene fácil esta administración, pues el problema de las ventas ha crecido de manera preocupante, con el traslado de muchos vendedores hacia otros sectores de la ciudad, como ocurre en el Parque Fundadores. La ciudad estuvo literalmente “descuadernada” en el cuatrienio anterior por cuenta de la crisis político administrativa, que se vio reflejada en muchos proyectos de ciudad que quedaron relegados a un segundo plano.

Juan David Vélez un vendedor que lleva más de 10 años en las calles reconoce que la falta de políticas públicas y la ausencia de autoridad ha tirado al piso lo construido y ha permitido que el número de vendedores sea superior en las calles.

Primero el diálogo

La directriz del alcalde José Manuel Ríos es que se opte por el diálogo, es decir, más zanahoria que garrote, lo que no significa que se aplique el ejercicio de la autoridad cuando las circunstancias lo ameriten. “Nosotros queremos agotar todos los mecanismos de dialogo; tenemos unos gestores de convivencia que se están capacitando para realizar todo este trabajo de cultura ciudadana”, indicó el Secretario de Gobierno Javier Ramírez Mejía.

Por el momento, todo es expectativa frente a la metodología que implementará la nueva administración para darle manejo a un problema tan complejo, como este de las ventas ambulantes.

Espacio público en Armenia: más zanahoria que garrote

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