El VIH/Sida en el Quindío afecta más a jóvenes y adultos mayores: activistas

En Colombia se estiman que deben existir al menos unas 150.000 personas portadoras del virus, pero hasta enero del año pasado apenas se habían identificado unas 89.000. En el Quindío los trabajos se centran en la prevención y detección, no obstante, la población afectada desconoce que es portadora del virus.

Entre las 150.000 personas que están viviendo con VIH, aproximadamente, 52 mil son hombres y 24 mil son mujeres, las cifras restantes las ocupan los habitantes de la calle y la población indígena. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de la mitad de las personas que viven con VIH no saben que tienen el virus.

Para el año 2018, el Quindío era el departamento con mayor incidencia de VIH/Sida en el país, con 27,3 casos por 100.000 habitantes, seguido de Risaralda, Cartagena, Valle del Cauca y Barranquilla. Para el año 2013, el departamento del Quindío tenía 558.934 habitantes, en ese orden de ideas, la cantidad de proporción de incidencia en el territorio se estima en 136,5 casos en total con base en la cantidad de habitantes.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS) desde el año 2008 a 2018 la mayor proporción de incidencia son los grupos de 25 y 34 años, seguidos por los grupos de 15 a 24 años y de 35 a 44 años. En el caso específico del Quindío, Pedro Emilio Corrales Moreno, representante legal de la organización “Aprendiendo a Vivir”, la cual trabaja con los sectores vulnerables en el tema de educación sexual y reproductiva con énfasis en VIH/Sida, aseguró a LOS JUANES que la mayoría de los casos se ven en jóvenes y adultos mayores.

“Jóvenes en general están ocupando el primer puesto, pese a que tiene fácil acceso al uso de preservativo. Los segundos son los adultos mayores, quienes no usan un preservativo durante un acto sexual. El problema aquí es no tener un acto de consciencia frente a una toma de decisiones, de tener una relación sexual con protección” señaló Corrales.

La afirmación podría sonar descabellada, pero en América Latina el número anual de nuevas infecciones por VIH en adultos ha aumentado un 2 % desde 2010 y el informe ‘Women: At the heart of the HIV response for children’ del Fondo de Naciones para la Infancia (Unicef) determinó en el 2017 que: “alrededor de 30 personas entre 15 y 19 años se infectan con VIH cada hora. Por su parte, la ONU había anunciado que «130.000 niños menores de 19 años murieron de SIDA el año pasado, mientras que 430.000, casi 50 por hora, fueron infectadas».

En total 39 millones de personas a nivel mundial han muerto a causa del Sida, mientras, la tuberculosis es la principal causa de muerte entre las personas que padecen del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), representando una de cada tres defunciones causadas por el SIDA. Tan solo en el 2015, según la Organización Mundial de la Salud, 390.000 personas perdieron la vida debido a esta infección, razón por la cual, la OMS estableció la meta en el 2017 de erradicar la tuberculosis.

La pedagogía, la clave

Aunque el panorama no parezca alentador, Pablo Emilio Corrales, considera que ya existen ejemplos que demuestran que es posible bajar el número de incidencia, a partir de un trabajo pedagógico e informativo con las comunidades más afectadas. “Hace un par de años atrás esos puestos eran ocupados por madres cabeza de hogar, ahora eso ha bajado significativamente, porque han adquirido más consciencia en usar el preservativo y realizarse exámenes periódicos” aseguró Corrales.

A nivel mundial, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (Onusida) desde el año 2015 lleva trabajando en el proyecto denominado 90-90-90, el cual busca para el año 2020 que el 90% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico respecto al VIH; el 90% de las personas diagnosticadas con el VIH reciban terapia antirretrovírica continuada y el 90% de las personas que reciben terapia indicada tengan supresión viral.

En el Quindío, la organización “Aprendiendo a Vivir” realiza labores de educación sexual y reproductiva en colegio, universidades y juntas de acción comunal, además sirven como intermediarios con la Personería Municipal y la Defensoría del Pueblo para facilitar el acceso a una atención médicas a quienes padecen VIH/Sida. Para ello, se contactan con las personas por medio del número 3165301463 o a través de la Fan Page “grupo de apoyo asociativo aprendiendo a vivir”.

El VIH/Sida en el Quindío afecta más a jóvenes y adultos mayores: activistas

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