El Quindío no alcanza los niveles óptimos de vacunación contra el sarampión

En el mundo ha crecido una nueva tendencia, en donde las enfermedades que antes no se conocían casos desde hace más de tres décadas (poliomielitis, sarampión, viruela, difteria, rubéola, entre otros) han vuelto a emerger de la mano de niños que no han sido vacunados por decisión de sus padres.

Esta tendencia surgió en el año 2007 en Estados Unidos hasta llegar a Europa en el 2013 cuando varios padres relacionaron los problemas de salud de sus hijos -algunos de esos pequeños murieron- por vacunas, que, según sus progenitores, no estaban bien reguladas y causaron efectos adversos en el metabolismo de sus hijos.

Debido a ello, la experiencia traumática de perder a un primogénito o el hecho de saber que había nacido sano para empeorar progresivamente por una vacuna que estaba marcada en el calendario ha suscitado la polémica decisión de no vacunar al resto de sus hijos.

La cuestión es que los especialistas aseguran que el fenómeno es causado por una mala información, debido a que las vacunas son seguras y sus riegos son menores a padecer la enfermedad y provocar la muerte. Esto ha generado que enfermedades erradicadas en algunos países hayan resurgido de las cenizas.

Volvió el sarampión a Colombia

En Colombia el 13 de marzo del 2018, apareció el primer caso de sarampión en un niño de 14 meses en Medellín, pese a que el país había sido declarado en el año 2014 libre de sarampión autóctono, sin embargo, es importante resaltar, que el caso provenía de Caracas y había encendido las alarmas.

El viceministro de Salud Pública y Prestación de Servicios, Luis Fernando Correa Serna, sobre esto mencionó en su momento que:

“Ante la alerta de la Organización Mundial de la Salud por el incremento de casos de esta enfermedad en Europa, Estados Unidos y algunos países vecinos, y de acuerdo con los compromisos asumidos para el mantenimiento de la eliminación en nuestro país, hemos fortalecido las acciones de vigilancia epidemiológica para detectar rápidamente cualquier caso importado, así como incrementado las coberturas de vacunación en los últimos años para tener a nuestra población protegida”.

Esto no solo ocurría en Colombia, en los primeros meses de 2018, nueve países en América notificaron casos confirmados de sarampión, informó la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que ubicó el mayor brote en Venezuela (159 casos), seguido de Brasil (14), Estados Unidos (13), Canadá (4), México (4), Perú (2), Antigua y Barbuda (1), Colombia (1) y Guatemala (1). Ese mismo año, el Instituto Nacional de Salud confirmó que un bebé de 10 meses de edad, en Santa Rosa de Cabal (Risaralda) había contraído sarampión. La familia venia de Venezuela. Y de ese modo, se sumaba un acaso más de sarampión en el país.

Cobertura de vacunación en el Quindío

El sarampión como infección viral y altamente contagiosa es de fácil prevención con la vacunación, no obstante, los niños que no están vacunados corren el riesgo de sufrir complicaciones graves como neumonía (infección de los pulmones) y encefalitis (inflamación del cerebro) que podrían causarles la muerte. Las cifras lo confirman, 1 de cada 20 niños con sarampión contrae neumonía, la causa más común de muerte por esta enfermedad en los niños pequeños.

En el Quindío, la población de niños de 5 años no es suficientemente vacunada contra esta enfermedad. En Salento la cobertura de vacunación es de 12,12%, en Circasia 19,13% y Génova 19,79%, reportándose como las más bajas frente Armenia con un 24,56% y Calarcá con 22,60%. No obstante, el optimo de cobertura de vacunación debería ser más del 25%. Se diría que se va a paso lento pero seguro, la cuestión es que el Quindío, estadísticamente, no estaría preparado para un brote de sarampión.

Integrantes del proyecto empresarial INMUNIVIDAS de las Universidad Empresarial Alexander Von Humboldt

Frente a este panorama un grupo de estudiantes del programa de enfermería de la Universidad Empresarial  Alexander Von Humboldt estructuró dentro de su proyecto de grado la conformación de una empresa denominada INMUNIVIDAS que se especializará en el trabajo pedagógico para que los indicadores de vacunación mejoren en el departamento del Quindío.

Cabe mencionar que la decisión está en manos de los padres, quienes son libres de elegir si vacunar o no a sus hijos, en donde no es errado decir, que al protegerlos evitan que otros niños sean afectados por una enfermedad que pude ser evitada con una rápida inyección.

El Quindío no alcanza los niveles óptimos de vacunación contra el sarampión

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