Cultivadores, el eslabón más débil de la cadena mundial del café

En Alemania se llevó a cabo esta semana la Conferencia Anual de Comercio Justo, en la cual fue invitado como orador principal el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Roberto Vélez Vallejo, para tener un espacio en donde exponer la situación actual de la crisis del café que está viviendo el país.

La crisis cafetera en Colombia se debe a varios factores, Elías Mejía, caficultor e integrante del Comité departamental cafetero del Quindío, enumera algunos. “En primer lugar, como motivo de la crisis, la baja rentabilidad; en segundo lugar, los costos de producción de café superan el precio de venta, el precio del café es regulado por la bolsa de New York y hay factores externos que impiden que se dé un precio interno justo, a no ser que el Gobierno participe y nos ayude mientras se supera la crisis. En tercer lugar, las altas producciones del Brasil y en Vietnam son las que producen una distorsión en el mercado” sentenció.

En el caso de Brasil, tan solo el año pasado produjo cerca 60 millones de sacos de café que no se comparan en nada a los 13,6 sacos que pudo producir Colombia. Esta diferencia de producción se debe principalmente a que Brasil tenía café acumulado y lo sacaron todo a la venta.

La situación de desventaja entre los dos mayores productores de café (Brasil y Vietnam) con el tercero, Colombia, son múltiples. Para Elías Mejía, en el país no se han tenido en cuenta las condiciones de producción desde la base, es decir, la situación actual de los productores de café. “La capacidad adquisitiva de los productores colombianos ha disminuido en los últimos 9 años en un 50% por lo menos, la carga de café costaba 850 mil pesos en 2010 y hoy está costando 700 mil pesos a precio de hoy” señaló Mejía.

Además, agregó que en Colombia “ha habido entre el 2010 y 2019, 8 ajustes al índice de precios a la canasta familiar, ha habido 8 ajustes al salario mínimo, han aumentado los fertilizantes, ha aumentado la mano de obra; en el 2019 la mano de obra de recolección se pagaba más o menos  12 mil pesos la roba más 6 mil pesos de alimentación, lo que sumado da 18 mil pesos, hoy está constando la recolección de la cosecha 26 mil pesos más 10 mil de alimentación, son 36 mil pesos. Subió el doble”.

Esta situación que viven los productores ha sido del conocimiento del gerente Roberto Vélez Vallejo, es por ello, que en su intervención en la conferencia pidió un precio base internacional de US$2 por libra, para garantizar que los productores del grano puedan tener un ingreso digno, partiendo de la base que los productores están recibiendo un pago inferior a sus costos de producción a cambio de sus productos, y recalcó que en el país 96% de los caficultores son pequeños productores que se están viendo afectados por un precio que beneficia solo a unos pocos.

No obstante, no todos celebran las palabras del gerente. Carlos López, representante legal de Dignidad Cafetera, considera que la solicitud está desfazada. “La propuesta del Gerente es inviable, porque no contempla el entorno mundial del mercado, lo que me lleva a pensar que la intervención fue una puesta en escena, de pura farándula; porque pedir dos dólares en un mercado tan agresivo como es la demanda del café no va a incidir en nada teniendo en cuenta la valorización del mercado. Es un precio que no está en sus manos y el mercado no lo va aprobar”.

En el mundo 25 millones de familias entre los productores de Latinoamérica, Asia y África + deben suplir la de necesidad entre 1.500 a 2.000 millones de consumidores de café en todo el planeta, “estos consumidores están siendo surtidos por las grandes multinacionales como Nestlé, Starbucks y otras empresas que controlan el mercado, por tanto, a ellos les conviene, como se trata de negocios, mantenernos a través de la bolsa controlados, para poder adquirir una materia prima barata” puntualizó Elías Mejía.

Esta es la razón de que algunos productores aprueben las palabras que el Gerente de la Federación realizó en Alemania, como es el caso de Elías, quien piensa que “el gerente pide a nivel internacional corresponsabilidad en la cadena, de la cual, los productores somos el eslabón más débil”. Mientras otros, como Carlos López, piensan que no tendrá ningún efecto sus palabras.

“Una verdadera solución está en volver al cultivo bajo sombra y apostarles a los cafés especiales, para dejar de seguir trabajando por una producción basada en el volumen, cuando estamos compitiendo en desventaja con productores comerciales como los brasileros o los vietnamitas. Aquí la diferencia no lo hace la cantidad, sino la buena producción de café que podría realizar Colombia con un valor agregado a los atributos y características del café” aseveró Carlos López.

El panorama de la crisis cafetera está dividido, para algunos la solución está en luchar por encontrar un precio justo a la producción del café arábigo lavado, mientras para otros está en mejorar las características, el sabor y el aroma del café, para que, de ese modo, Colombia pueda empezar a competir en un mercado que paguen más por la calidad que la cantidad.

Cultivadores, el eslabón más débil de la cadena mundial del café

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