Cuando los medios, no solamente fijan posiciones, sino actúan: reconocimiento a Tropicana

Las personas que están en los medios de comunicación hacen control social, investigan, critican y les hacen seguimiento a los temas públicos, pero pocas veces actúan y asumen como propios los desafíos.

Pero cuando un medio lo hace bien: escucha, asimila, comprende y toma decisiones en favor del bien común, es necesario resaltarlo.

La emisora Tropicana de la cadena Caracol en Armenia nadó contra la corriente y asumió el desafío de solucionar un solo problema: conseguirle una casa a una mujer, que como miles, entregan todo de sí, para sobrevivir y sacar adelante a sus hijos.

Una historia llena del amor de Dios

Todo inició cuando Faber Gómez, director de Tropicana, y su equipo de trabajo, conocieron la historia de Norbey, un joven que padece de cáncer y quien tiene que viajar semanalmente a la ciudad de Pereira, para que le realicen sus sesiones de quimioterapia, pero que carecía de los recursos económicos para costear los 120.000 pesos que le cobraban para transportarlo hasta allí.

Cuando el equipo de trabajo de Tropicana supo de la historia de este joven, se desplazaron hasta su casa, ubicada en el barrio Génesis de la capital quindiana, para poner a disposición los recursos económicos, con el fin de que Norbey pudiera viajar sin dificultad para realizarse su tratamiento, pero allí se dieron cuenta que tras la historia de Norbey, se escondía una situación más compleja para la familia de esta persona, quien tiene dos hermanos más en situación de discapacidad, y que sólo cuentan con los ingresos diarios que pueda conseguir su mamá.

Doña Olga, es una madre cabeza de familia, que tiene a su cargo cuatro hijos: “Luchito”, el menor, quien tiene síndrome de Down; la niña de la casa, que está en situación de discapacidad; Norbey, el hijo mayor quien sufre de cáncer, y Brayan , quien renunció a todas sus actividades laborales para poder cuidar de sus hermanos.

Olga, como toda madre cabeza de familia, tiene que salir diariamente a buscar el sustento diario de su familia, pero con lo poquito que gana, no logra cubrir en su totalidad, las necesidades básicas para sus hijos. Ella trabaja en diferentes fincas recogiendo café. Es así como se gana la vida.

A raíz de ver la situación de esta familia, Tropicana bajo el liderazgo de Faber, en su labor social de ayudar a la población más necesitada, decidió realizar diferentes actividades para recoger fondos y así poder regalarle una casa propia a Olga.

30 millones de pesos valía la casa que, este medio, le quería comprar a Olga y a sus cuatro hijos.

Faber y su equipo pusieron todo en manos de Dios, y todo indica que Él obró, y de qué manera…

¿Pero cómo reunir esta plata?

Es allí cuando empezó la labor titánica de los integrantes de la emisora, quienes decidieron hacer una rifa de una sala+comedor. Fueron 1.000 las boletas que se ofrecieron, cada una por un valor de 30.000 pesos. Esas mil boletas se vendieron entre todas las personas que se solidarizaron con la situación de esta familia, entre oyentes, amigos, personas de otros regiones y hasta de otros países se unieron a la causa propuesta por Tropicana.

Pero ahí no termina la historia. Adriana, quien fue la mujer que se ganó la rifa de la sala+comedor (una oyente colombiana de los Estados Unidos), decidió donar su premio a esta familia. Así mismo, entre los fondos que se recogieron, alcanzó para comprarle una estufa y una lavadora a doña Olga.

Así se cumplió el sueño de una familia, por la unión y la solidaridad, que cada una de las personas tuvieron para aportar su granito de arena, gracias a todas esas personas, hoy la familia de Olga tiene un hogar propio y una preocupación menos.

¡Gracias Tropicana por enseñarle el camino a otros medios de comunicación!

Cuando los medios, no solamente fijan posiciones, sino actúan: reconocimiento a Tropicana

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