Controlar el impacto medioambiental es un trabajo de todos

 

El director de la CRQ, José Manuel Cortes Orozco, habló con LOS JUANES sobre diversos temas ambientales de la actualidad, como lo son las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas en Génova; la problemática de las escombreras; el proyecto de Ley de Guadua y las quemas controladas.

Mitos con las PCH
La comunidad de Pijao y Génova se han visto enfrentadas con las propuestas de algunas empresas en ejecutar un plan de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas en sus territorios.

Recientemente, la empresa E-lectrica convocó a la comunidad de Génova a unas socializaciones los días 18 y 19 de julio que generaron rechazo e inquietud, debido a que dicha convocatoria podría significar que, pese a la oposición de la alcaldía municipal y lo genoveses, la empresa continuará con el proyecto.

El director de la CRQ, José Manuel Cortes Orozco, manifestó que si bien “Colombia es un Estado de Derecho y ninguna autoridad ambiental o municipal puede prohibir que realicen reuniones, porque implicaría coartar la libertad”, no significa que la empresa E-lectrica tenga la aprobación de ambas entidades.

Las reuniones no son avaladas por la administración municipal ni por la Corporación Autónoma Regional del Quindío y la empresa no ha realizado ninguna solicitud de licencia ambiental que le permita seguir adelante con el proyecto.

En cuanto al tema de la caducidad de la concesión del agua, el director habló sobre el avance de ese proceso: “si una concesión de agua no es utilizada, la misma autoridad ambiental que la otorgó puede iniciar un proceso de caducidad de esa concesión”, al menos en la parte técnica, porque en la jurídica, “la única forma de declarar la caducidad es por medio de un proceso sancionatorio ambiental”, que ya se encuentra tramitando la CRQ.

Actualmente, la Alcaldía mantiene en vigilancia y protección el territorio sobre cualquier iniciativa de obra por parte de la empresa, sumado a que, la CRQ a través de los promotores ambientales tienen instrucciones de estar al pendiente de cualquier tipo de afectaciones o intervención no autorizada.

El tema de la escombrera sigue en proceso
La mayoría de los suelos en el departamento del Quindío son de clase agrológica tipo 2,3 y 4, esto quiere decir, que son territorios fértiles para el cultivo, por ende, en pro me mantener la seguridad alimentaria, no son suelos aptos para la escombrera.

La CRQ amparándose en la política departamental de residuos sólidos logró identificar 15 sectores con suelos clase agrológica tipo 5 y 6 donde se puede depositar residuos de demolición de construcción.

Cabe resaltar, que esto sectores hacen parte de la propuesta de iniciativas privadas, como el caso de Barragán, que requiere un estudio de prefactibilidad, y el caso de Montenegro. Ambas iniciativas, para convertirse en sitios formales para la deposición de escombreras, deben también realizar un aprovechamiento de este material. De esta manera, “entes privados de la mano con la institucionalidad, pueden resolver el tema de las escombreras” puntualizó el director de la CRQ.

En caso de que existan en la ciudad y otros municipios problemas de escombreras en sitios no autorizados, la CRQ recibirá la denuncias, para realizar un comparendo ambiental y luego verificar con planeación municipal la licencia de construcción que obliga a cumplir con el plan de manejos de residuos sólidos.

Protección de la Guadua
A partir del proyecto de ley de guadua que se adelanta en Bogotá, la Corporación Autónoma Regional del Quindío está llevando a cabo un proceso de formulación e implementación del plan estratégico, que busca poner como referente nacional el estudio de la guadua al Quindío.

“Nosotros queremos que el Centro de estudio nacional de Bambú y Guadua en Córdoba sea el nodo de donde se irradie toda la ejecución de la política en materia de guadua para el país”, indicó el funcionario.

Actualmente, la CRQ y la vicerrectoría de investigación de la Universidad del Quindío suman esfuerzos para la apertura de un laboratorio de investigación, que solo requiere una figura jurídica que respalde a ambas instituciones para que sea una realidad. Además, la CRQ intenta afianzar la articulación de la entidad con la Federación de la guadua, entre otras iniciativas.

“El Centro de la Guadua no es de la CRQ, es de todo un departamento y de todo un país”, para su manejo, administración, protección y aprovechamiento; en el mes de agosto se llevará a cabo un conversatorio en donde pretenden surjan ideas que ubiquen al centro de la guadua en el pilar de estudio, investigación y conservación en el país.

No, a las quemas controladas
En la línea se presentó un incendio de cobertura vegetal que puso en la mira la quema controlada como una actividad inviable en temporada seca. El llamado de las autoridades ambientales en que no se realicen quemas.

“Infortunadamente existe una norma que permite la quema controlada, pero yo siempre digo en esta época de temporadas secas se dice entre comillas controlada, porque la quema en estas temporadas nadie las puede controlar” puntualizó el director de la CRQ.

El NO a las quemas controladas, es con el fin de evitar incendios forestales, al igual, que recomendar a la comunidad general a tomar medidas cuando salgan de paseo y hagan uso de materiales altamente inflamables o dejar en el suelo elementos como vidrios, cerrillas, colillas de cigarrillos o papel; las altas temperaturas juntos a los vientos propios de agosto que ya se sientes en julio, podrían ocasionar grandes incendios.

Aunque, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) trabaja por la conservación medio ambiental y la protección de los recursos naturales del territorio, requiere también de la colaboración y participación de la comunidad quindiana.

Controlar el impacto medioambiental es un trabajo de todos

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